El presidente de Riva y titular de la Delegación Ciudad de Buenos Aires de la Cámara Argentina de la Construcción analizó el presente del sector durante Expo Real Estate 2026. Destacó el potencial de una recuperación sostenida del crédito, anticipó mejores perspectivas para la obra pública provincial en 2027 y señaló al agro, Oil & Gas y la minería como algunos de los principales motores actuales de la demanda inmobiliaria.
El mercado inmobiliario argentino sigue buscando una variable capaz de modificar su escala y ampliar de manera sustancial la cantidad de compradores. Para Santiago Riva, presidente de Riva y referente de la Cámara Argentina de la Construcción, esa llave tiene un nombre concreto: crédito hipotecario.
Durante su participación en Expo Real Estate 2026, Riva trazó un panorama del sector, diferenció la situación de la obra pública y privada y planteó que una normalización del financiamiento podría transformar por completo la dinámica del mercado.
La definición más contundente surgió al imaginar qué ocurriría si la Argentina alcanzara niveles de crédito comparables con otros países.
“Acá tendrías otro piso o un par de pisos más con gente haciendo fila para sacar los créditos hipotecarios”, graficó. Y resumió el potencial impacto con una frase directa: “Esto explotaría, básicamente, en ventas”.
El crédito como motor del mercado
La falta de financiamiento de largo plazo sigue siendo uno de los principales límites estructurales del real estate argentino. Según Riva, actualmente desarrolladores e inmobiliarias deben concentrar buena parte de sus esfuerzos en encontrar compradores dentro de un universo relativamente reducido.
“Hoy lo que estamos haciendo todos es promocionarnos, vendernos y buscar ese comprador que no es tan masivo como podría ser”, explicó.
En un escenario con mayor acceso al crédito hipotecario, esa ecuación cambiaría. La demanda podría ampliarse, acelerando la comercialización de departamentos y generando un mayor movimiento en toda la cadena vinculada con la construcción.
Para Riva, allí se encuentra uno de los grandes desafíos para los próximos años y también una de las principales oportunidades para recuperar dinamismo.

Agro, energía y minería sostienen parte de la demanda
Mientras el crédito todavía intenta recomponerse, algunos sectores productivos mantienen un papel decisivo en el mercado inmobiliario.
Riva destacó especialmente al agro, cuya influencia se siente con fuerza en ciudades del interior y particularmente en plazas como Rosario y Santa Fe.
“El campo es un actor muy dinámico para el mercado, sobre todo en el interior, en Rosario y Santa Fe, y mueve muchísimo”, señaló.
En Buenos Aires, a ese protagonismo se suman actividades como Oil & Gas y minería, sectores que en los últimos años ganaron peso por el volumen de inversiones y proyectos asociados.
Según explicó, esas actividades generan un efecto económico que también se traduce en compradores interesados en segmentos de mayor valor dentro del mercado inmobiliario.
En contraste, sostuvo que los rubros asociados al consumo y al retail atraviesan un escenario más complejo y presentan mayores dificultades para construir proyectos de largo plazo.
Vaca Muerta: una oportunidad que Riva decidió mirar desde afuera
La expansión de Vaca Muerta convirtió a Neuquén en uno de los mercados más observados por desarrolladores e inversores. Sin embargo, Riva explicó que la compañía decidió no involucrarse directamente en el negocio inmobiliario asociado al yacimiento.
La empresa tiene presencia en Neuquén desde 1976, pero su estrategia de desarrollo apunta a proyectos con horizontes largos y estándares elevados de calidad.
“Nuestros productos son de alta calidad y apuntamos a ciclos de 10 o 20 años”, afirmó.
Desde su perspectiva, buena parte de la dinámica vinculada a Vaca Muerta responde a ciclos más cortos propios de la actividad petrolera. Esa diferencia en los tiempos de inversión llevó a la compañía a mantenerse al margen de ese segmento específico del real estate.
La decisión no implica desconocer la importancia económica del yacimiento, sino mantener un perfil de negocio centrado en desarrollos concebidos para perdurar durante décadas.
Santa Fe y el impulso de la obra pública
Durante la entrevista también analizó la situación de Santa Fe, provincia donde la empresa desarrolló distintos proyectos y donde observa posibilidades de crecimiento si se consolida el acceso al financiamiento.
Riva destacó el impulso que el gobierno de Maximiliano Pullaro viene dando a la obra pública y consideró que existen proyectos que podrían ganar velocidad si logran concretarse desembolsos y líneas de financiamiento actualmente en cartera.
“Es encomiable lo que está haciendo el gobierno de Pullaro en empujar la obra pública y sacar un montón de proyectos que estaban en duda”, sostuvo.
A su entender, la provincia podría atravesar una etapa de mayor expansión si logra combinar ese movimiento con mejores condiciones para el financiamiento privado.
En ese escenario, volvió a colocar al crédito como un elemento determinante, no solamente para Rosario y Santa Fe, sino para el mercado inmobiliario de todo el país.

Rosario, una plaza histórica para Riva
La trayectoria de la compañía en Rosario ocupa un lugar importante dentro de su presencia nacional.
Entre las obras mencionadas por Riva se encuentra el complejo City Center Rosario, que integra casino, centro de convenciones, estacionamientos, business center y el Hotel Pullman.
El empresario recordó aquel proyecto como una obra de enorme escala, ejecutada bajo plazos exigentes y altos estándares de calidad.
También destacó la reciente finalización de Metra Puerto Norte, otro desarrollo que reafirma la presencia de la constructora en uno de los polos inmobiliarios más relevantes del interior argentino.
Estas experiencias muestran, según planteó, el tipo de proyectos de largo plazo sobre los que la compañía construyó su posicionamiento.
Más expectativas para la obra pública en 2027
Otro de los puntos centrales del análisis fue la perspectiva de la obra pública para el próximo año.
Riva explicó que desde la Cámara Argentina de la Construcción y otras entidades que integran el denominado G6 existe coincidencia sobre la necesidad de recuperar el crédito y ampliar las posibilidades de financiamiento.
Según señaló, continúan vigentes distintos acuerdos con organismos multilaterales, especialmente a través de las provincias.
Ese escenario permite proyectar una mayor actividad durante 2027.
“Esto permite pensar que 2027 va a ser un año con bastante más trabajo en lo que es obra pública”, anticipó, aclarando que su análisis se concentra principalmente en el nivel provincial.
A nivel nacional, observó que continúa la búsqueda de esquemas donde el financiamiento privado tenga un rol central, junto con modelos mixtos para infraestructura.
Una apuesta de largo plazo
A pesar de las dificultades que todavía atraviesan distintos segmentos de la construcción y el mercado inmobiliario, Riva dejó una señal de continuidad.
La empresa mantiene su decisión de seguir desarrollando proyectos en el país y acompañar las oportunidades que puedan surgir tanto desde la inversión privada como desde la infraestructura pública.
“Vamos a seguir apostando por la Argentina”, afirmó.
El desafío, según su mirada, será lograr que esa apuesta empresarial encuentre un contexto donde el financiamiento permita ampliar la demanda.
Si el crédito hipotecario vuelve a ocupar un lugar central, el impacto podría superar ampliamente al mercado inmobiliario y convertirse en un multiplicador para la construcción, el empleo, la inversión y la actividad económica.