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Mateo Salvatto lleva la impresión 3D de hormigón al Real Estate argentino: el objetivo es avanzar hacia viviendas y barrios impresos

Mateo Salvatto Impresión 3d

El emprendedor tecnológico presentó en Expo Real Estate 2026 la propuesta de Grondplek para incorporar la impresión 3D de hormigón al mercado de la construcción. La tecnología, desarrollada por la danesa COBOD y ya incorporada en Argentina por Techint Ingeniería y Construcción, apunta a sumar eficiencia, reducir desperdicios y abrir nuevas posibilidades para viviendas, infraestructura y desarrollos de baja altura.

La impresión 3D comienza a dejar de ser una tecnología asociada exclusivamente a pequeños objetos para ingresar en uno de los sectores más tradicionales de la economía: la construcción. Durante Expo Real Estate 2026, Mateo Salvatto presentó el trabajo que viene realizando junto a sus socios para impulsar en Argentina una nueva generación de sistemas capaces de imprimir estructuras de hormigón a gran escala.

Salvatto llegó al encuentro inmobiliario desde un territorio que conoce bien: el de la tecnología y la innovación. Junto a sus socios creó en 2022 Grondplek, una startup que trabaja en la incorporación regional de la tecnología desarrollada por COBOD, compañía danesa especializada en impresión 3D aplicada a la construcción.

El objetivo es trasladar una herramienta que ya tiene aplicaciones internacionales hacia el mercado argentino y, particularmente, hacia el Real Estate.

“Vinimos del mundo de la tecnología y armamos esta startup con el objetivo de traer una disrupción nueva, algo que habíamos visto afuera y que creíamos que podía tener muchísimo futuro”, explicó Salvatto.

Una impresora 3D que trabaja con hormigón

El concepto es similar al de una impresora 3D convencional, aunque llevado a una escala completamente diferente.

En lugar de utilizar plástico, la máquina trabaja con hormigón especialmente preparado, que es bombeado hasta un cabezal y depositado capa por capa siguiendo un diseño previamente programado.

La tecnología permite controlar con precisión la cantidad de material utilizado durante el proceso y, según explicó Salvatto, reducir desperdicios al dosificar únicamente lo necesario para cada trabajo.

“Para cualquiera que haya visto una impresora 3D de plástico, la lógica mecánica es prácticamente la misma, pero a gran escala”, resumió.

La propuesta abre la posibilidad de automatizar determinados procesos constructivos y aplicarlos a diferentes segmentos, desde viviendas hasta infraestructura, ingeniería civil y equipamiento urbano.

Techint dio el primer paso en Argentina

Uno de los hitos para la introducción de esta tecnología en el país fue la incorporación de una impresora 3D de hormigón por parte de Techint Ingeniería y Construcción.

Para Salvatto, la participación de una compañía de esa magnitud representó una validación importante para una tecnología que todavía se encuentra en una etapa inicial de desarrollo dentro del mercado argentino.

“Que una empresa de la envergadura de Techint apostara por la primera máquina fue un impulso muy importante”, señaló.

A partir de esa experiencia, Grondplek busca ampliar las posibilidades de aplicación y acercar la impresión 3D de hormigón al mercado inmobiliario.

El próximo desafío: imprimir viviendas

El paso siguiente está orientado directamente al Real Estate.

Salvatto adelantó que la expectativa de la compañía es avanzar hacia la utilización de esta tecnología para la construcción de viviendas de baja altura, una de las aplicaciones para las cuales originalmente comenzaron a desarrollarse estos sistemas.

La proyección incluye incluso la posibilidad de trabajar, en una etapa posterior, sobre conjuntos de viviendas y barrios construidos parcialmente mediante procesos de impresión 3D.

Sin embargo, el emprendedor aclaró que se trata de una tecnología que todavía está atravesando distintas etapas de incorporación y adaptación al mercado local.

El desafío no pasa solamente por traer nuevas máquinas, sino también por desarrollar conocimiento, proveedores, materiales, procesos y equipos capaces de utilizarlas de manera eficiente.

Socios locales para expandirse por las provincias

Grondplek trabaja actualmente en la búsqueda de socios, inversores y aliados estratégicos que permitan multiplicar las aplicaciones de la tecnología.

La idea es avanzar con equipos destinados a distintos sectores y, al mismo tiempo, construir una red que permita operar en diferentes regiones del país.

“Estamos buscando en todos lados al socio local que nos acompañe a desarrollar la tecnología ahí mismo”, explicó Salvatto.

El modelo cobra especial importancia por las características propias de la construcción. A diferencia de otras tecnologías que pueden centralizarse en una fábrica, estas máquinas deben operar cerca del lugar donde se desarrolla cada proyecto.

Por ese motivo, contar con actores regionales aparece como una de las claves para ampliar su utilización.

Entre las áreas que Grondplek analiza aparecen la construcción de viviendas, ingeniería, infraestructura y minería, además de otras aplicaciones que pueden surgir a medida que evolucione la tecnología.

Una tecnología pensada para desarrollos de baja altura

Salvatto también buscó despejar una de las dudas frecuentes alrededor de la impresión 3D aplicada a edificios: hasta qué altura puede construirse actualmente.

Por el momento, explicó, la propuesta está enfocada principalmente en proyectos horizontales y construcciones de baja altura.

“Cuando hablamos de edificios verticales muy grandes, ya entramos en otro tipo de tecnologías de automatización. Nosotros estamos mucho más orientados a lo horizontal”, indicó.

Dentro del rango actual de aplicación, Salvatto mencionó desarrollos que pueden alcanzar aproximadamente tres plantas.

Esto ubica a la tecnología especialmente dentro del universo de viviendas, complejos residenciales bajos, equipamiento urbano y determinadas obras de infraestructura, más que en el segmento de grandes torres.

Eficiencia, menor desperdicio y nuevas formas de construir

Más allá del impacto visual de observar una máquina construyendo mediante capas sucesivas de hormigón, el verdadero potencial está relacionado con la transformación de los procesos productivos.

Salvatto considera que la impresión 3D puede contribuir a mejorar la eficiencia, reducir costos en determinados procesos, disminuir el desperdicio de materiales y mejorar condiciones laborales.

La automatización también permite imaginar una construcción donde la tecnología digital tenga un protagonismo cada vez mayor desde el diseño hasta la ejecución.

No significa eliminar los sistemas tradicionales, sino sumar nuevas herramientas capaces de complementar determinadas etapas de obra.

El Real Estate argentino empieza a mirar hacia la construcción digital

La presencia de esta tecnología en Expo Real Estate refleja un proceso más amplio: el sector inmobiliario comienza a incorporar innovaciones que hasta hace pocos años parecían lejanas para la construcción tradicional.

Digitalización, automatización, inteligencia artificial, nuevos materiales y fabricación robotizada empiezan a cruzarse con una industria históricamente intensiva en mano de obra y procesos manuales.

En ese escenario, la impresión 3D de hormigón aparece como una de las tecnologías con potencial para ganar espacio durante los próximos años.

Para Salvatto, el desafío ahora será transformar la innovación tecnológica en proyectos concretos, encontrar socios capaces de desarrollarla en distintas regiones y demostrar cómo puede integrarse de manera eficiente al mercado argentino.

Si ese proceso avanza, las primeras experiencias podrían marcar el comienzo de una nueva etapa para la construcción: edificaciones diseñadas digitalmente y ejecutadas, capa por capa, por grandes impresoras capaces de trabajar directamente con hormigón.