n el marco de Expocon 2026 en Santa Fe, una nueva tecnología aplicada a la construcción comenzó a captar la atención del sector: las barras y mallas de PRFV (polímero reforzado con fibra de vidrio), un material que promete revolucionar el refuerzo del hormigón por su durabilidad, liviandad y resistencia.
Durante la exposición, una de las novedades que despertó mayor curiosidad entre profesionales y empresas fue la presentación de barras nervadas y mallas tipo CIMA fabricadas en PRFV, un material que, aunque ya tiene trayectoria a nivel internacional, aún se encuentra en etapa de expansión en el mercado argentino.
Paulina, representando a la firma nos explicó que este sistema está diseñado como alternativa al acero tradicional en aplicaciones de refuerzo de hormigón. “Se trata de un material que no se oxida, no conduce la electricidad y pesa apenas el 30% en comparación con el hierro, lo que simplifica significativamente la logística y la puesta en obra”, señaló.
El PRFV está compuesto por múltiples filamentos de fibra de vidrio integrados en una matriz de resina, que no solo le da cohesión estructural sino que también lo protege frente a agentes externos, aumentando su vida útil en condiciones exigentes.
Si bien su uso ya está consolidado en obras de gran escala en distintos países —incluyendo puentes y edificios de gran altura—, en Argentina su adopción avanza de manera progresiva. Actualmente, se recomienda principalmente para aplicaciones no estructurales como pisos industriales, veredas, refuerzos en mampostería, losas de compresión y elementos premoldeados.
En cuanto a su oferta, la empresa dispone de barras nervadas con diámetros que van de 4 a 12 milímetros, así como mallas en distintas configuraciones, adaptadas a diversas necesidades constructivas.
La participación en Expocon 2026 también dejó un balance positivo para la firma. “Para muchos fuimos una sorpresa, pero encontramos mucho interés, curiosidad y ganas de conocer más sobre el producto”, destacaron desde el equipo.
Con ventajas claras frente a los materiales tradicionales y un creciente interés en el sector, el PRFV se perfila como una de las innovaciones con mayor proyección en la industria de la construcción local.